Volver a volar

Laura miró a lo alto de la escalera. Era una larga escalera semicircular, dividida en tres ramos de altos peldaños de mármol veteado. Al final de la escalera se abría un mirador tras el que se un largo pasillo se perdía en el interior del amplio edificio. Y al final de aquel pasillo…

Suspiró, luego sonrió ampliamente.

—Ahora sí…

Acercó su silla de ruedas al mecanismo de la reluciente silla salvaescalera que acababan de instalar en en lateral de la curvada escalera. Accionando el botón, el mecanismo se puso en movimiento con un suave zumbido.

Mientras los primeros peldaños iban quedando atrás no pudo evitar pensar en el pasado: cuando contaba con tan solo cinco años volaba sobre aquella escalera, saltando los peldaños de cuatro en cuatro. Cuando lo hacía pensaba que volaba sobre los peldaños veteados. Continue reading “Volver a volar”

Vacaciones soñadas

romerdenia-propiedades_5b1675a7ad3ea-520x347.jpg

—¡Lo he encontrado!

Elena miró a su mujer desde la terraza, donde miraba el tránsito incesante de la gente en la calle. En su mano humeaba una gran taza de café con leche. Patricia siempre desayunaba de la misma forma, apurando los pocos minutos que tenía antes de ir a trabajar en su atalaya del balcón.

Patricia se volvió levemente y dio un largo sorbo a su café.

—¿Qué has encontrado qué?

—El lugar con el que soñé. El lugar donde vamos a pasar nuestrasw vacaciones.

Aquello por fin llamó la atención de Patricia. Se terminó el café de un sorbo y cerró la puerta de la terraza. Los ruidos de la ciudad se desvanecieron al instante, sumiendo la casa en un silencio casi sonoro.

—¿El sueño de la casa que has tenido estos días? Continue reading “Vacaciones soñadas”

Puja

4e3cc5dba061225b1d6de146dd51f222.jpg

Esteban llevaba años viviendo con una voz interior. Esa voz era a veces encantadora, a veces desagradable. Le pedía cosas, pero Esteban siempre la ignoraba. No era un necio. Esa voz… Había aprendido a dominarla.

Pero era molesta, no le permitía vivir con normalidad. Aun habiéndola dominado, a veces sus palabras le hacían mella…

Por fin, cuando Esteban cumplió cuarenta años, se decidió a acallarla de una vez por todas. Se metió en mil y un cursos de autoayuda, buscando algo que acallara a la voz. Emprendió viajes en busca de conocidos gurús. Se sometió a curas experimentales… Se ofreció a probar todo menos la ayuda de un psicólogo. No era una enfermedad mental, no era locura. Aquella voz era física, existía. Era real. Puede que estuviera solo en su cabeza, pero no era una invención. Continue reading “Puja”

Cumpleaños

cumple_top

—Estamos de vuelta después de la publicidad, hemos recargado pilas y vamos…

De repente, con un zumbido, el estudio se quedó a oscuras, tan sólo iluminado por el tenue resplandor de las dos luces de emergencia. Lorena compuso un mohín, compungida.

—¡Iván que se ha ido la luz! —gritó al gran cristal que separaba el estudio de la sala de controles donde su compañero controlaba los niveles de sonido del programa, tan a oscuras como el propio estudio.

Nadie respondió. Lorena resopló y, tras unos segundos, se levantó de la mesa y se acercó a la puerta que separaba las dos salas, preocupada.

—¿Iván? Vale ya hombre, deja de jugar… Continue reading “Cumpleaños”

Reto 22/52 – La caja de madera, parte 3

caja-top

(Parte 1, parte 2, parte 3)

No se podía creer lo que acababa de escuchar decir al trasto aquel. Se acercó al aparato rectangular y delgado, todo pantalla sin botones. Sin saber muy bien qué hacer, se acercó a ese rectángulo oscuro y habló tan fuerte como pudo, mirando a la máscara dibujada sobre la pantalla.

—Amanda no está, soy su madre. ¿Qué ha dicho de Nicolás? ¿Qué es eso de que está con él? Nicolás está conmigo, con su abuela.

Hubo un silencio breve, seguido de un murmullo apartado. Luego, la voz volvió a salir de ese cacharro. Continue reading “Reto 22/52 – La caja de madera, parte 3”

Reto 21/52 – La caja de madera, parte 2

caja-top

(Parte 1, parte 2, parte 3)

—¿¡Qué hay en la caja!?

Nicolás se había acercado furtivamente a la caja que reposaba en el aparador, tras las puertas de cristal cerradas. Por algún motivo desconocido, había decidido rematar su sigiloso acercamiento con un movimiento de kárate muy peliculero y una frase exclamada a voz en grito.

Luz se levantó del sofá en el que se acababa de sentar hacía apenas unos minutos —en la televisión Belén Esteban seguía repitiendo la misma frase una y otra vez por el capricho de un realizador que pensaba que aquello era la mar de divertido— y le dio un pescozón a su nieto. Continue reading “Reto 21/52 – La caja de madera, parte 2”

Reto 20/52 – La caja de madera, parte 1

caja-top

(Parte 1, parte 2, parte 3)

El sonido del timbre retumbó en los oídos de Luz.

—Leñe…

Levantó su cuerpo huesudo del sofá con cara de esfuerzo, bajó el volúmen de la televisión y fe a abrir.

—Mamá, te dejo a Nicolás —espetó su hija Amanda a modo de saludo, una mujer tan delgada como la propia Luz, de cabellos largos y morenos. Llevaba de la mano a un niño de cara pecosa, con ojillos despiertos que no dejaban de brillar —. No puedo quedarme mucho tiempo, tengo que irme a trabajar. Hoy tengo un día de mil demonios, jodido, jodido.

—¡Esa lengua, Amanda! ¡Que está el niño delante! Continue reading “Reto 20/52 – La caja de madera, parte 1”